jueves, 12 de julio de 2012

Relatos: Un callejón sin salida

Hola! Hoy os traigo un relato de misterio. Un asesinato. Londres. 1888. Me gustó mucho como me quedó esta redacción, o sea que aquí os la dejo. Recordaros el asunto del copiright i todo eso, ¿vale? He buscado algo de música para ponerle y creo que lo que he escogido entra dentro del ambiente que quería crear. Música siniestra... Como siempre, abajo tenéis el vídeo con la canción.


UN CALLEJÓN SIN SALIDA.

La condujo sin cambiar el ritmo de sus pasos hasta el lugar. Bajó la capa con la que mantenía la chica cubierta. Notó que tiritaba. Disfrutó de esa sensación. Inspiraba poder y miedo. Una mezcla letal. Paseó sus dedos con una frustrante delicadeza por la superficie de la capa. Un estremecimiento se apoderó de la pobre chica. Estuvo tentado de ponerse a reír allí mismo, pero no lo hizo . Aún era demasiado pronto ara  eso. 

Sus pasos se oían y retumbaban entre los muros de un decrépito barrio industrial de un Londres de 1888. Las fachadas de los edificios eran de ladrillo y la tormenta que había descargado hacía un par de horas lo había dejado todo mojado. El ambiente era húmedo. No podía ser más lúgubre. Las sombras de el hombre y la chica se recortaban en un entorno apenas iluminado por unas parpadeantes farolas, dándole al paisaje el toque siniestro que le faltaba.

El hombre sabía que quedaba poco para llegar, y saboreaba en silencio esos instantes de tranquilidad. Sería difícil describirlo, pero basta con decir que tenía unas manos delicadas y grandes. Ese tipo de manos que pueden hacer los trabajos más complicados sin magullarse. Los ojos eran pozos de azufre, negros como el carbón. No se distinguía nada en ellos salvo una pequeña chispa de... ¿Avaricia? ¿Impaciencia? ¿Locura?

Era un asesino.

Había escogido a esa chica con anticipación. La había estado observando y siguiendo día tras día. Su rutina era sencilla. Trabajaba en una pequeña taberna. Salía de su casa a las diez en punto. Asomaba su pálida cara fuera del umbral y después de mirar a su alrededor salía, sonriente, dejando tras de sí un sendero de huellas en la nieve. Llegaba a su puesto de trabajo y ahí se quedaba todo el día, hasta que por la noche, volvía a su casa, cansada de aguantar las quejas del encargado y los comentarios libidinosos de los clientes.

Mientras, él la vigilaba. 

La quería matar. ¿Por qué? Por su pelo. Por esa melena del color del atardecer que esa chica paseaba por donde fuera. Al hombre, ese pelo no le gustaba. Era del color del fuego, rojo como el más ardiente de los infiernos. Todo el mundo sabía que en el infierno solo había demonios. Y esa chica lo era. Era un enviado del Malvado, su alma estaba bajo embrujo y las tinieblas dominaban su corazón. Los demonios no eran buenos. Había que eliminarlos.

Giraron en una esquina y allí estaba. El lugar. El hombre dio un suspiro, pero no aceleró el paso. La víctima intuyó que el trayecto se acababa y se revolvió tratando de buscar una vía de escape, desgraciadamente, unas delicadas manos la sujetaban fuertemente. Era un callejón sin salida. Había charcos en el suelo y un montón de cajas amontonadas. La temperatura había bajado y dos columnas de vaho se alzaban solitarias en medio de aquel apartado lugar. 

El hombre se giró hacia las chica y le quitó la capa.

Un charco de sangre se mezclaba con el agua del suelo, dándole un color rojizo. Mientras, un hombre de manos delicadas y ojos de carbón paseaba, sonriendo, por las calles de Londres. 



¡Hasta la próxima! Y ya sabéis, leed, escuchad música y vivid....

6 comentarios:

Edgar Cotes dijo...

Buena historia sobre Jack el Destripador! Pero aun así tengo que decir que Jack el Destripador no asesinaba a cualquiera. Solo mataba a prostituas. Por qué? Quién sabe...
Aún así no me hagas caso. JEJEJE
Quién escribe, es quién elige su propia historia, yo solo lo comparo con la realidad. :)

Júlia MB dijo...

Aunque el ambiente sea parecido, no es Jack el Destripador. Se le parece porque me inspiré en él, pero no lo es. Te gustó o no ?

Edgar Cotes dijo...

Sí el relato está muy bien.

AtomicKitten dijo...

...Ni se me ocurrió pensar que fuera Jack el Destripador xD
ME GUSTA. Me gusta porque el tipo está loco, me encantan las historias con gente loca. No sé por qué (?) Y también me gusta porque es corto y puntual y no cansa ^^

Júlia MB dijo...

Atomic!! Yayyay!! *Hiperventilando* jajaj Que ilusión que visites mi blog! A mí me encanta el tuyo! ¿Sabés que me acaba de pasar? Tenía lista la reseña de CDS ciudad de Hueso y el maldito programa no lo ha guardado!! Tengo que escribirlo otra vez.. Snif..
¡Que ilusión que te gustó mi relato!
Besotes (espero verte más por aquí) xD

AtomicKitten dijo...

Yeeeaaayyyy no sé por qué no pasé antes, tuve una mala época xD gracias ^^
NO. OH dios eso es terrible lo siento tanto D:
Voy a andar más por acá ^^

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