martes, 10 de julio de 2012

Relatos : Amor más allá del Alzehimer

Este relato lo escribí el año pasado, y realmente me encanta como me quedó. Es cortito y el original está escrito en catalán, aunque lo he traducido. Espero que os guste y os recuerdo que está sujeto a Copiright. Abajo os he dejado una canción para acompañar, Forever and Always, de Parachute. Me parece ideal para tenerla de fondo...

AMOR MÁS ALLÁ DEL ALZEHIMER

Ahora duerme. Está tan bonita cuando duerme. Fuerte y dulce, pero al mismo tiempo, débil y esclava de la enfermedad que des de tiempo atrás la persigue y le ofusca los días.
Iris es mi mujer desde hace cincuenta y siete años, ahora tiene setenta y ocho y, a parte de su talento para hacer pasteles y su envidiable serenidad, tiene Alzehimer.

Le diagnosticaron la enfermedad ahora hace tres años y, aún y ser un durísimo golpe para todos Iris no se dejó asustar, leal, como siempre, a su carácter fuerte. Ella continuaba haciendo pasteles, cuidando nuestros nietos y regando las rosas del jardín. Pero poco a poco, la rutina se fue olvidando, pequeñas lagunas en la memoria de mi amada se abrían camino, haciendo que la cocina ya no oliera como una pastelería, las rosas se marchitasen y el silencio, únicamente roto por el débil latido de nuestros corazones, se declarase rey de la casa.

Las medicinas iban y venían, los médicos iban y venían, las visitas al hospital iban y venían pero, aún así, la memoria de Iris no venía y ya nadie tenía la esperanza de que lo hiciera. De modo que cuando empezó a empeorar, mi vida se centró totalmente en Iris, un pequeño pájaro antes libre, pero que había caído prisionero en la jaula de una terrible enfermedad. Requería grandes dosis de paciencia y atención, pero me gustaba cuidar de ella, ver su lucha interna contra ese ejército que iba ganando una batalla ya sentenciada. 

El primer año fue el más ligero, por así decirlo. Durante ese tiempo mi único trabajo consistió en controlar pequeños lapsus y olvidos que padecía con cada vez más frecuencia. Pero aún podía ver reconocimiento, ternura y amor en sus ojos de chocolate fundido. En cambio, en el segundo año, ya no recordaba como se llamaban sus hijos o nietos, ya no recordaba donde nos vimos por primera vez ni el día de nuestra boda. 

Y ahora, ahora Iris, en el tercer año de enfermedad, ya no me recuerda. Y, de verdad, esto me parte el corazón, pero yo la quiero. Es por eso que la cuido, le doy la comida, la ayudo, la animo, me siento con ella,  le hablo, le doy la mano, paseo con ella... 
Únicamente por todo lo que siento y todo lo que he vivido junto a Iris. Y, a pesar de que, cuando abra los ojos no sepa quien soy, yo continuaré cuidándola hasta que mi pobre corazón diga "Basta".

Porque la quiero. 

Júlia MB.

2 comentarios:

AtomicKitten dijo...

*cries a little*
Me hace acordar a El Diario de Noah. Esa película es hermosa :'(
Pero me gusta ^^

Júlia MB dijo...

Hmmm.. No la he visto, pero me alegro de que te guste :)

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